Cantaba mi abuela 🎵 🎶 antes que yo naciera, hoy podríamos cantar “quemá esos emails”…
En realidad hay varias cosas para quemar; pero antes que alguien ofenda al pensar que quemar es un término poco apropiado, digamos que la idea no es tan literal; es reordenar, mejorar y gestionar en función de la criticidad y las prioridades actuales, para lo cual, es inevitable “soltar” lo que veníamos haciendo.
Si hay algo que hemos aprendido desde el “boom” de las telecomunicaciones en los 90s, es que la única constante es el cambio 🚀. Sé que no es una frase original, pero ¿realmente aceptamos el cambio o preferimos aferrarnos a lo conocido?
Estamos en presencia de la evolución de las tecnologías de la información, donde la IA es la cara “fashion” del asunto. Pero en lo cotidiano hay muchos más frentes a considerar: e-commerce, marketing automation, tecnologías cloud, biz intelligence, omnicanalidad y muchos más…
A pesar de ello muchas empresas se aferran a aplicaciones, estructuras y criterios, que ya no aplican al presente, ni hablar si pretendemos proyectarnos al futuro.
A modo de ejemplo:
✅ El email 📩 no es más el eje de las comunicaciones de negocios y marketing, sin embargo muchos lo siguen valorando, como si la vida del negocio dependiera de ello. 👀
✅ Los “paquetes de oficina”, con sus plantillas📑 y hojas de cálculos (que protegemos como si el saber mismo de la empresa estuviera depositado en ellas) contribuyen a aislar y dispersar la información; no son aptos para una organización dinámica que necesita del trabajo en equipo.😨
✅ Las redes de datos diseñadas bajo criterios arcaicos en el mejor de los casos (o sin ningún criterio en el peor), cuando se imponen nuevas formas de comunicaciones, remoticidad, cloud, seguridad, exigencia de tráfico, actualizaciones permanentes etc.😰
✅ Las aplicaciones de gestión de negocios (ERPs/CRMs) que arrastran códigos obsoletos y que nunca van a adaptarse al cambio.😱
✅ La irrupción “muy entusiasta” de la IA🤖. Todos la queremos porque sí, pero se incorpora, en la mayoría de los casos, de la misma forma que se incorporó la planilla de cálculo en su momento, de manera individual, sin trabajar en automatizaciones y sin integración real en los procesos de la empresa. Como si se tratara sólo de un ayudante personal por lo tanto limitado por nuestra propia percepción y capacidad; ¿será “para disimular”, que no escribimos, que no codificamos, que no pensamos?…😭
👉 Las redes de datos no deberían pensarse como en los 90s, los servidores y sus aplicaciones tampoco, las comunicaciones menos aún. Aplicar nuevas técnicas de marketing y emplear la IA para integrar procesos que faciliten la llegada al cliente, que aunque a veces se olvida, sigue siendo humano, es indispensable.
¿Estamos dispuestos a afrontar este presente?⏰
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