¿Qué pasa con nuestro cerebro cuando ingresamos en el mundo virtual de las redes sociales? – Parte II

Todos deberíamos manejar un perfil público y otro privado. El privado puede ser mostrado parcialmente a quienes consideramos amigos, familia o compañeros.
El público es el que dejaremos abierto o parcialmente abierto a conocidos lejanos y tal vez, a público en general (datos generales de nuestro curriculum, actividad laboral, en el ámbito de la educación, su obra si es un personaje público etc.).

En conclusión, debemos ADMINISTRAR, la información sobre nuestra persona y no está mal que tengamos nuestra identidad en Internet, de otra forma alguien podría suplantarnos. Pero siempre, hay que actuar con criterio.

Recomendaciones:

1) Diferencie lo público de lo privado, decida qué estaría dispuesto a mostrar a todo el mundo de manera directa (piense en todas las implicancias de sus actos). En mi caso, lo público es el nombre por el cual me conocen e información básica (estudios, resumen de trayectoria y una imagen desde una foto no demasiado nítida).

2) Clasifique a sus contactos de acuerdo al tiempo y profundidad que los conoce; use las listas al efecto. Para clasificar piense de manera práctica ¿si encuentro en la calle a esta persona le entregaría una foto de sus hijos o familia con sus datos?
3) No etiquete en sus fotos a sus familiares directos. Quienes verán esas fotos ya saben quién es quién. La excepción pueden ser viejas fotos de escuela o colegios donde se puede etiquetar a los miembros, pero como siempre, acote quien puede y quién no puede, verlas.
4) Los amigos de sus amigos NO tienen porqué ser SUS amigos.
5) No vincule ni identifique a sus familiares, no complete el campo de información correspondiente (esposa/so, hermanos, padres etc.).
6) Evite brindar información sensible toda junta en un mismo lugar (piense en lo que le preguntan para validar una operación con una tarjeta de crédito ó en la información que usa para recuperar una password de acceso a algún lugar), edad, fecha de nacimiento, teléfonos particulares, direcciones particulares, nombres de familiares etc. Estos datos NO DEBERÍAN SER EXPUESTOS.
7) Ordene las fotos en álbumes y limite el acceso de acuerdo a las listas que antes creó.
8) Limite también, quien tiene derecho a ver, a comentar información de escritos, discusiones etc.
9) No anuncie a todo el mundo acontecimientos privados (vacaciones, viajes, fiestas etc.). Puede hacerlo ante sus conocidos, si clasificó adecuadamente sus contactos y verificó que las restricciones están operativas.
10) Ejercite el menos común de los sentidos… el sentido común.

Este post sólo pretende hacerlo meditar. Use su cerebro, piense y sea crítico

¿Por qué en el mundo virtual se regala información que bajo otras circunstancias tal vez ni con torturas nos arrancarían? Este es un fenómeno a estudiar por sociólogos.

¿Todavía duda y piensa que este post es demasiado paranoico? Entonces lo preocupo un poco más todavía…

¿Y si las redes sociales estuvieran controladas por organismos internacionales de seguridad? ¿Pensaría igual? Tal vez es demasiado exagerado y no es bueno creer en brujas pero… que las hay… las hay.

Javier