Sume al CRM la grabación de conversaciones telefónicas

Vamos a compartir con Uds. un caso de integración que nos tocó resolver.

Uno de nuestros objetivos es que la tecnología se aproxime a los negocios y que ayude a incrementar la productividad; es decir, todos sabemos que las Tecnologías de la Información ayudan a ordenar y a agilizar pero ¿Cómo hacer para que las herramientas se vuelvan tangibles y aporten valor de manera práctica?

Lo que sigue a continuación, es una lista “incompleta”, que pretende enumerar los pequeños dilemas que se enfrentan en el día a día de los negocios:

• Acceder a información de un cliente, más aún, a información específica de sus contactos dentro de la empresa.

• Organizar la documentación que cursa con estas personas, sean formales o informales.
• Conocer el estado de situación de un cliente, cuánto compra, cuál es su “ritmo” de pago; incluso recordar si alguna vez hizo o no negocios con alguien en particular.
• Llevar un adecuado control de los vendedores, las cuotas y de las ventas.
• Analizar la rentabilidad de cada negocio.
• Conocer la competencia.
• Definir estrategias y llevar adelante campañas de marketing.
• Administrar los servicios postventa si los hubiere.

Hasta aquí, podemos pensar que un buen CRM (Software de Administración de las Relaciones con los Clientes) puede hacer esto.

Pero si a eso le sumamos la posibilidad que:
Los emails queden como parte de lo actuado en el cliente, ordenados y almacenados en la secuencia correcta y tener la posibilidad que desde la PC, se disque automáticamente al teléfono del contacto que aparece en pantalla y que esa llamada que generó desde el mismo software quede grabada y vinculada al expediente del cliente (o proveedor), deja de ser una aplicación más para pasar a convertirse en una herramienta vital e indispensable para el negocio.

Imagine el hecho de tener documentado y ordenado, todo aquello que se habla telefónicamente muchas veces de manera informal y que atañen a temas importantes; que van desde el acuerdo de condiciones comerciales, alcances de la provisión y hasta tareas de facturación y seguimiento de pagos.

Es simplemente dotar al CRM clásico de más potencial, ponerlo al alcance de cualquier empresa Pyme, con funcionalidades que hace un tiempo estaban sólo disponibles (y no de manera completamente integrada) en grandes corporaciones, especialmente bancarias o financieras.

Javier